Capel y un cambio estructural para los próximos años: crecer con foco en valor, eficiencia productiva e internacionalización.
En un escenario cada vez más competitivo para la industria de bebidas alcohólicas, la Cooperativa Agrícola Pisquera Elqui (Capel) realizó una nueva ronda de encuentros sectoriales con sus cooperados, donde no solo se revisaron los resultados del último año, sino también se delinearon los principales desafíos de cara a 2026.
Las reuniones, realizadas en Copiapó, Vallenar, Vicuña, Ovalle, Hurtado, Monte Patria y Salamanca, funcionan como una antesala de la junta anual de socios y como un espacio clave para mostrar la situación de la cooperativa en un contexto marcado por cambios en el consumo, presión en costos y una creciente competencia en el mercado.
Un 2025 que revierte expectativas en un entorno complejo
Según lo expuesto en estas instancias, Capel logró cerrar 2025 con resultados positivos, desempeño que se explica por una combinación de factores: mejoras en eficiencia operativa, fortalecimiento de ventas en el mercado nacional, mejores márgenes en el negocio de graneles y un ajuste en la estructura de costos.
El presidente del Consejo de Administración, Egidio Rigotti, destacó que hoy la cooperativa enfrenta este nuevo ciclo desde una posición más sólida. “Tenemos una cooperativa que se sostiene desde su propia operación, con una gestión responsable y enfocada en generar valor para sus socios”, afirmó.
El cambio estructural: crecer en valor y mix de productos.
Uno de los ejes que marcó las reuniones fue el diagnóstico compartido sobre el mercado. La industria —y particularmente el pisco— enfrenta una etapa de madurez, donde el crecimiento ya no está dado por mayores volúmenes, sino por la capacidad de capturar valor a través de productos premium, innovación y posicionamiento de marca.
En este contexto, Capel ha reforzado una estrategia dual: sostener el pisco como eje del negocio y, al mismo tiempo, avanzar en nuevas categorías que han mostrado mayor dinamismo, especialmente en segmentos asociados a consumo personal y nuevas ocasiones de consumo.
Este giro no es menor: responde a un cambio en el comportamiento del consumidor, particularmente en públicos más jóvenes, y a la necesidad de diversificar ingresos en un mercado donde las categorías tradicionales muestran menor crecimiento.
Valor de la uva y señales al campo
Como es habitual en estas instancias, uno de los anuncios más esperados fue la definición del valor de la uva para la vendimia 2026, acompañado de incentivos adicionales para los cooperados. En este sentido, Capel hizo un gran esfuerzo por entregar el mejor valor de la uva del mercado para sus cooperados.
La señal apunta a reforzar el vínculo con el mundo agrícola, en un contexto donde la sostenibilidad del modelo depende, en gran medida, de la capacidad de generar retornos atractivos para los productores.
Capel —que agrupa a más de 800 cooperados— volvió a poner en el centro el rol del campo, destacando que la base del negocio sigue estando en la producción agrícola y en el trabajo territorial.
Expansión internacional y foco exportador
En paralelo, la cooperativa ha fortalecido su estrategia de internacionalización, consolidando su presencia en distintos mercados y posicionándose como uno de los principales actores del pisco chileno en el exterior. Este trabajo permitirá diversificar ingresos y reducir la exposición a la dinámica del mercado local, en línea con una estrategia de crecimiento sostenible y de largo plazo.
Vendimia 2026: más coordinación en un escenario sanitario y logístico complejo
Otro de los focos fue la preparación de la vendimia 2026, especialmente en materia de coordinación operativa y sanitaria. En conjunto con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la cooperativa reforzó protocolos para enfrentar contingencias como la mosca de la fruta, estableciendo exigencias específicas en transporte y manejo de la producción.
El objetivo es reducir riesgos en una temporada donde factores externos —sanitarios, climáticos y logísticos— pueden impactar directamente en los resultados.
Desafíos 2026: tipo de cambio, costos y eficiencia productiva
De cara al nuevo año, el escenario no es sencillo. A la presión competitiva se suman variables como el tipo de cambio, el aumento de costos y un consumidor más sensible al precio.
En ese contexto, la cooperativa ha identificado como prioridades el fortalecimiento de la eficiencia productiva, la optimización del uso de la uva —destinándola a los negocios de mayor valor— y el desarrollo de nuevas líneas de producto que permitan sostener la rentabilidad.
Un modelo que busca proyectarse sin perder su base
A 88 años de su creación, Capel enfrenta un nuevo ciclo donde el desafío no es solo crecer, sino hacerlo con equilibrio, de la mano de la tradición e innovación, entre volumen y valor, y entre competitividad y sostenibilidad del modelo cooperativo.
En ese equilibrio —según quedó de manifiesto en las reuniones sectoriales— se juega no solo el desempeño de la cooperativa, sino también el futuro de un sector productivo que forma parte de la identidad económica y cultural del norte del país.